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El deporte como transmisor de valores

El deporte moviliza emociones y sentimientos, pero sobre todo puede influir en las actitudes y comportamientos de las personas, a través de los valores que transmite: esfuerzo, superación, perseverancia, igualdad, respeto, deportividad, solidaridad y compañerismo, éxito personal y colectivo, entre otros muchos.

Los deportistas de élite son iconos y modelos de éxito, envidiados e imitados por muchos, alcanzan una gran notoriedad y son atentamente seguidos en los medios sociales. 

Algunas de las razones fundamentales para proponer la práctica del deporte son:

  • Promover la salud en todas las categorías.

  • Socializar a los jóvenes y enseñar valores y comportamiento.

  • Desarrollar su personalidad y someterle a las reglas del equipo o grupo.

    Debemos tener muy presentes que la simple participación en las prácticas físico-deportivas no genera automáticamente los valores deseables para la convivencia humana y para la buena marcha de la práctica deportiva. Se hace necesario un sistema que facilite la promoción y desarrollo de valores sociales que nos permita aprovechar este marco de actuación que es el deporte.

    Gutiérrez (1995) distingue entre los valores sociales y los personales y dentro de ellos agrupa los valores que pueden desarrollarse en y a través del deporte.

Valores sociales

  • Respeto

  • Cooperación

  • Relación social

  • Amistad

  • Competitividad

  • Trabajo en equipo

  • Participación de todos

  • Expresión de sentimientos.

  • Convivencia.

  • Lucha por la igualdad.

  • Responsabilidad social.

  • Justicia.

  • Preocupación por los demás.

  • Compañerismo

Valores personales

  • Habilidad (física y mental)

  • Creatividad

  • Diversión

  • Reto personal

  • Autodisciplina

  • Autoconocimiento

  • Mantenimiento o mejora de la salud

  • Autoexpresión

  • Logro (éxito-triunfo)

  • Autorrealización

  • Recompensas

  • Reconocimiento

  • Aventura y riesgo

  • Imparcialidad

  • Deportividad y juego limpio

  • Espíritu de sacrificio

  • Participación lúdica

  • Perseverancia

  • Humildad

  • Autodominio

  • Obediencia

    Una vez planteados los valores que pueden trabajarse con la práctica deportiva, llega el momento de hablar sobre cómo tiene que ser el deporte para incidir positivamente en la educación en valores de las personas.

    Para educar en valores, el deporte debe plantearse de forma que permita:

  • Fomentar el autoconocimiento y mejorar el autoconcepto.

  • Potenciar el diálogo como la mejor manera de solucionar los conflictos que se presenten.

  • La participación de todos y todas en el análisis, la toma de decisiones y, en general, el funcionamiento del grupo.

  • Potenciar la autonomía personal de los individuos implicados en los diferentes niveles de intervención.

  • Aprovechar el fracaso como elemento educativo.

  • El respeto y la aceptación de las diferencias individuales.

  • Potenciar la actividad deportiva como un escenario de aprendizaje de conductas y hábitos coherentes con los planteamientos aceptados por el grupo.

  • Aprovechar las situaciones de juego para trabajar las habilidades sociales encaminadas a favorecer la convivencia, no sólo entre los miembros del grupo, sino entre ellos y otras personas y colectivos implicados.

    El juego y el deporte, son las formas más comunes de entender la Educación Física en nuestra sociedad. Por ello debe aprovecharse como elemento motivador potenciando actitudes y valores positivos.

    En la etapa de Educación Primaria debe favorecerse el desarrollo partiendo de las habilidades básicas hacia las específicas, necesarias para una práctica deportiva adaptada, al final de la etapa.

    En la práctica de Educación Física debemos tener en cuenta lo siguiente:

  • En los diferentes juegos y actividades predeportivas o deportivas, será de interés tratar la aceptación del nivel de destreza y el reconocimiento de las propias limitaciones.

  • Se debe enfocar el deporte con fin educativo. Si se insiste sobre la técnica, el deporte deja de ser educativo.

  • Para la aplicación del deporte se deben tener en cuenta las etapas evolutivas, es decir, la psicología evolutiva.

  • Una progresión técnica o táctica puede servir para el conocimiento del propio cuerpo, lo cual es educativo.

  • En el deporte se deben potenciar las cualidades y aptitudes del individuo.

  • Dar más valor al proceso que al producto.

  • Deberíamos mantener una visión humanista del deporte, donde lo que tenga valor sea la persona, sus intereses y sus necesidades y donde todo el resto quede subordinado a esta premisa.

 

FUENTE: efdeportes-lavanguardia